domingo, 22 de abril de 2018


Singapur

Lo reconozco, entrar en la academia de hipnotismo ha sido un acierto. He conseguido que mis vecinos, a la voz de Singapur, se conviertan en apacibles mariposas. Ya no molestan. (30)


En picado

Siento la gravedad en mi cuerpo. Los sentidos me estallan. Abrazo la libertad al caer en picado. La velocidad y la suavidad se conjugan mientras acaricio la anilla del paracaídas. (30)


Baño
Sus rizos estaban llenos de espuma y escamas. Un pez volador resbalaba por su espalda, un calamar adosado a su pierna…Tomó aire y volvió a sumergirse en las profundidades del mar. (31)





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