Singapur
Lo
reconozco, entrar en la academia de hipnotismo ha sido un acierto. He
conseguido que mis vecinos, a la voz de Singapur, se conviertan en apacibles
mariposas. Ya no molestan. (30)
En
picado
Siento
la gravedad en mi cuerpo. Los sentidos me estallan. Abrazo la libertad al caer
en picado. La velocidad y la suavidad se conjugan mientras acaricio la anilla del
paracaídas. (30)
Baño
Sus
rizos estaban llenos de espuma y escamas. Un pez volador resbalaba por su
espalda, un calamar adosado a su pierna…Tomó aire y volvió a sumergirse en las
profundidades del mar. (31)
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